Capítulo 102. Los hilos invisibles del destino
Bianca sintió el peso de las palabras de su padre, un torbellino de emociones la envolvía. No quería perder a Alex.
—Ya sé lo que ocurre —dijo con la mano en el pecho y llorando a mares, al verla le partía el alma a cualquiera—. Ahora que ves a Irina, obviamente más fuerte que yo, ya no soy importante para ti, he sido desplazada.
—Bianca, te adoro, eres mi tesoro, pero tú te has buscado esto.
— ¡No quiero que Irina me lo quite todo! —Exclamó Bianca con los puños apretados.
— ¡Ere