Capítulo 103. Trayendo el pasado al presente
Marco llevó a Olga a su casa.
La mansión de Marco, aunque ciertamente estaba en un terreno más pequeño que la mansión Salvatore, era una enormidad llena de lujo.
Marco se veía nervioso y al abrir la puerta para Olga ella quedó boquiabierta al ver un ícono de la virgen con el niño predominando el recibidor.
— ¿Acaso es? —Inquirió Olga confusa.
Marco afirmó con la cabeza.
—Lo es. Lo mandé a robar a Nicolay. Como ves, aunque te creí muerta, una parte de mí sabía que te iba a enco