Capítulo 81. El hijo
Devon no dijo nada cuando Matilda se acercó para tomar a Mya del brazo, ni cuando Alina la envolvió en un abrazo rápido y le susurró que todo iba a estar bien. Solo hizo un gesto con la cabeza y las vio desaparecer en el pasillo, llevando consigo a la joven que alguna vez fue el centro de su mundo.
Se pasó una mano por el rostro, exhalando con fuerza. Había tanto que decir, tanto que procesar, pero no tenía espacio para eso. No todavía. Dio unos pasos hacia el ventanal del salón, y desde allí m