Capítulo 53. Conversación
El cielo estaba cubierto por un manto de nubes grises cuando Alina cerró la puerta de su habitación. El día había sido largo, y el enfrentamiento del día anterior con Soriana seguía ardiendo en su mente como una herida abierta. Se dejó caer en la cama, frotándose las sienes, intentando acallar los pensamientos que la carcomían. No sabía si estaba más cansada por la tensión entre las manadas o por la hostilidad que Soriana le mostraba en cada encuentro.
El sonido de la puerta abriéndose la hizo