Capítulo 10. Dulce veneno
El campamento Blacknight respiraba tensión bajo el cielo estrellado. La presencia de Alina Moonlight había encendido fuegos invisibles en los rincones más oscuros del alma de muchos… y sobre todo, en el corazón de Soriana.
Desde que había llegado aquella chica con ojos amplios y rostro pálido, Devon se mostraba más introspectivo, más silencioso. No hablaba mal de ella, pero tampoco bien. Simplemente, se había vuelto un muro de piedra.
Y para Soriana, eso era más peligroso que cualquier palabra.