POV Bastian:
—¿Y...?
Me detengo y elevo mi mirada de los papeles que hay sobre mi escritorio para pasarla en mi buen amigo y mano derecha, Alessandro Rossi.
—¿Y qué? —le pregunto, confundido.
Él me sonríe de esa manera en la que solo él puede sonreír. A veces no puedo creer que alguien como él esté atrapado en este infierno y creo que todo ello se debe a mí.
Así como yo.
—Quiero saber qué tal es la nueva mujer que integra tu harén... —aclara, aún sonriendo—. Se llama... —empieza a pensar, alarg