POV Alaia:
Respiro profundo y asiento, aceptando mi destino, pues ya no hay marcha atrás. Mi apuesta se convertirá en mis cadenas más pesadas.
Nina procede a abrir la enorme puerta, mientras yo me imagino miles de escenarios detrás de ella. Sorprendiéndome, lo primero que me recibe es un olor floral mezclado con la humedad terrosa de la noche y una brisa fresca que calma momentáneamente mis nervios.
¿Esperen? ¿Brisa fresca? ¿En un lugar cerrado?
Alzo mi mirada confundida y quedo embelesada ante