POV Alaia:
Unos días después...
Y así fue como el demonio que gobernó los mil infiernos encontró su condena. No fue una de las mil calamidades la que lo extinguió, no fue un castigo divino el que lo liquidó; fue algo más malvado, más ruin, más dulce, más divino.
Fue el amor.
Hasta el más grande rey de reyes se postra, hasta el emperador de grandes dinastías se rinde, hasta el dios más poderoso se debilita por amor. Y eso le pasó al demonio que domina tu infierno, criatura.
Estás encadenada