LEONARDO
Respira hondo antes de mirarlo de nuevo.
—Te prometo que protegeremos a tu hermana—la voz de Gema se vuelve firme, casi solemne—. Y a ti también… aunque ahora no lo creas.
—Eso no creo que sea posible…
El silencio que deja tras esas palabras no es vacío. Es pesado.
—’Ese hombre’ dijo que iba a patrocinarme… —Eugenio respira hondo, dejando que el recuerdo le golpee—. Que gracias a su ayuda, mi familia de magos crecería, se convertiría en una de las mejores… una de las más respetadas y que solventaría nuestra deuda. ‘Ese hombre’ trató como si fuera su propio hijo. Me sentí especial… alguien como él iba a patrocinarme. Pero, claro, todo tenía un precio: debía obedecerlo. Fue entonces cuando empecé a ser espía… y después me pidió que la matara, me dijo que esa mujer loba sabía algo que pondría en jaque el mundo de los magos…
—¿Quién?—digo nervioso, no comprendo por qué no dice el nombre y solo dice ‘’Ese hombre’’.
—’Ese hombre’—dice Eugenio.
—Eugenio, dinos su p*to nomb