Capítulo 5

—Le dejo para que pueda elegir que quiere comer— Le dedico una pequeña sonrisa y me empiezo a alejar de él.

Ni si quiera alcanzo a dar un paso cuando siento su mano posarse en mi muñeca, dándome cuenta de que me abarca por completo, lentamente me giro hacia él y le pregunto si se le ofrece algo, la media sonrisa que me dedica hace que casi me derrita ahí mismo, creo que me he ruborizado.

— ¿Te importaría platicar conmigo un momento?

Su sonrisa y su expresión son tan cautivadoras que me es imposible negarme a su petición, así que tomo asiento en la silla que está enfrente de él, recarga su espalda contra el respaldo, mirándome de forma analítica, como si tratara de entenderme o analizarme, es curioso.

—Sabes, quería darte las gracias por lo de hace un año.

Ladeo levemente la cabeza y trato de entender lo que me está diciendo, ya que, hace un año hice varias cosas y me es un poco difícil seguirle el juego, de forma nerviosa y entre risas algo histéricas le dije que no había ningún problema y que… ¿me alegro? De haber ayudado.

—Sé que no te acuerdas, pero no te preocupes, yo nunca olvido y menos esos favores.

Me siento muy, pero muy avergonzada al no recordar a que se refiere, ya que… he ayudado a muchas personas y para ser honesta, no recuerdo ni siquiera los rostros de las personas a las que les he dado una mano, aun así, me alegra que él se acuerde. Espero que esto pueda ser el inicio de algo bonito.

—Por cierto ¿Cómo te llamas? Yo me llamo Quinn Revain.

Abre un poco la boca para después cerrarla, niega levemente con la cabeza y me dice que no me dirá su nombre, que lo sabré en su momento, esto hace que me sienta mucho más intrigada por saber quién es este hombre, le he dicho entre pequeñas risas que dudo mucho que nos volvamos a ver después de esto, él no dijo nada, simplemente me dedicó una amplia sonrisa. Con la breve conversación terminada, me paré de mi asiento y le dije que regresaba en un momento mientras elegía que pedir, pero enseguida me dice que lo que va a querer, haciendo que saque rápido mi libreta junto con mi pluma, anotando enseguida todo lo que me dijo, antes de irme le repetí su orden y me dijo que estaba correcto, para luego irme a entregar el pedido.

Mi compañera me pregunta quién es ese hombre tan guapo, le dije que no tenía idea y que justo cuando estaba por decirme su nombre, me dijo que lo sabría en su momento, mi amiga me dio varios codazos para después hacerme un baile de cejas muy divertido, pero el momento se ve interrumpido cuando la gerente le dice que debe ir a limpiar las mesas desocupadas. Lili puso los ojos en blanco, tomo un trapo limpio y se fue.

Noté como la gerente se puso a mi lado, la mire de reojo y vi que estaba observando al chico guapo, alcé un poco la mirada, la expresión en su rostro lo dice todo, tiene ganas de llevárselo a la cama y no me impresiona, espero que no me haga pedirle su número, sería demasiado vergonzoso hacer algo como eso.

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