Capítulo 4

Al día siguiente, me despierto con mucha dificultad, no pude dormir mucho anoche ya que me dejo muy intranquila, no solo el ataque, sino que la policía no hizo acto de presencia en ningún momento, pese a que la operadora me escucho gritar, le bastó con escuchar el nombre de Alexis Di Marco para no hacer nada ¿Quién será ese tipo? Espero que no vuelva a encontrármelo nunca más.

Me doy una ducha algo rápida, luego me pongo el uniforme del trabajo y me voy escaleras abajo una vez que me he puesto el bolso sobre mi hombro, llego a la entrada principal y quito los seguros, cuando abro la puerta, me encuentro con un enorme ramo de rosas, me hago un poco para atrás por la sorpresa que me ha causado encontrar eso en mi entrada, salgo un poco al porche y miro en todas direcciones, buscando a alguien, pero no hay nadie, regreso la vista a la vasija con el ramo y decido dejarlo ahí, no se quien lo puso en ese lugar, pero es mejor dejarlo quieto. Cerré con todos los seguros la puerta y me fui a mi trabajo.

En el camino no puedo dejar de pensar en lo que me dijo ese tipo anoche, esto hace que me ponga paranoica y no puedo dejar de mirar por encima de mi hombro a cada rato y cada vez que un auto pasa a mi lado, mi cuerpo se tensa y me aferro con todas mis fuerzas a mi bolso. Para cuando llego a mi trabajo, estoy echa un manojo de nervios y no dejo de temblar, me aterra la sola idea de que alguien me esté vigilando al punto que sabía que iba a estar sola anoche.

Durante mi trabajo, me toca atender a varias mesas, yendo y viniendo de un lugar a otro, ya me duelen los pies de tanto caminar y me siento bastante aliviada cuando la gente disminuye, haciendo que pueda darme un respiro mientras mi compañera atiende las dos mesas que están ocupadas.

Me estoy por sentar en una de las sillas cuando escuchó la campana de la puerta suena, resoplo con fuerza y vuelvo a pararme, como si fuera una anciana, me sobo las rodillas, me dirijo hacia la barra en donde están los menús y cuando me giro hacia el nuevo comensal, abro los ojos de par en par al ver un tipo moreno de cabello oscuro, es la primera vez en mi vida que veo un hombre así de guapo.

Aprieto el menú contra mi pecho, estoy bastante nerviosa como para poder acercarme a él, pero mi amiga me da un codazo y me susurra que debo atender la mesa, que está ocupada, asentí con la cabeza repetidas veces, pero todavía estoy estática en mi posición. Sacudo un poco el cuerpo, tomo aire y me aproximo al hombre, estoy bastante nerviosa.

Estando a su lado, le pongo el menú sobre la mesa y lo deslizo enfrente de él, luego le doy la bienvenida al restaurante y le comento de forma breve las promociones que tenemos con las comidas, él se limita a observar su celular, parece que me ignora, pero puedo notar que está escuchando lo que le estoy diciendo.

Una vez que termina de enviar mensajes, guarda su teléfono en el bolsillo de su pantalón para después posar su mirada en mí, cuando sus ojos se posan en mi persona, siento un increíble escalofrío recorriendo cada parte de mi ser y por alguna razón recuerdo los que vi anoche, del miedo que siento, retrocedo un poco, pero…. Es obvio que no es la misma persona, ya que él no parece ser una mala persona.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP