LARS
El corazón se me apretó al oír las palabras de Asami y ver lo que vi en la pantalla.
—Esto es…
—Un ataque —completó Ulrik con voz severa—, es bastante obvio.
Entonces llegó otro enlace, y al abrirlo apareció un titular escandaloso: «Denuncia de abuso sexual contra un importante empresario danés».
Se me paralizó el pulso unos segundos al ver el cuerpo de la noticia, que reseñaba en síntesis que un tal Ryan Martins, danés de veintidós años, denunció ante la policía haber tenido relaciones se