ULRIK
Había una razón para hacer la propuesta que hice, y era la corazonada de que Astrid escondía más de lo que sabíamos; sin embargo, la verdad quizá estaba en su mente. Y sí, conocía al hombre perfecto para hacer algo con eso, pero la necesitaba «en mi posesión» para poder proceder. Necesitaba que ella decidiera por voluntad propia venir a nosotros, irse a Dinamarca, a mi territorio.
Los Greifen estaban ahí, Kristofer estaba ahí, pero no me importaba. Si cualquier Greifen se metía en mi cami