LARS
Tras bailar, comer y beber un buen rato, Ulrik y Annelisse detuvieron la fiesta para hacer un brindis.
Ambos se veían muy contentos, bastante en conjunto con sus atuendos casi a juego, y la atención se posó sobre ellos.
Ulrik fue el primero en hablar, y al principio habló de sus padres, de lo que hicieron por él y de lo agradecido que estaba con ellos por eso. Pero una frase llamó mi atención.
—…Me gustaría ser la mitad de lo resolutivo que es mi madre, y la mitad de lo paciente que es mi