LARS
Era un verano unos tres años atrás, Ulrik y yo llevábamos saliendo casi un par de años, pero nuestra relación había llegado a un punto en el que yo ya no lo soportaba más.
Él me presentó ante sus padres como su pareja, ante su hermana y sus amigos, pero yo no podía darle eso. En mi caso, mis padres lo aborrecían cada que lo veían cerca de mí, y ni siquiera podía presentarlo como un amigo. Siempre era «un compañero de esto», «un compañero de aquello», nunca fui capaz de darle lo mismo que é