Liam estaba sentado en la penumbra de su pequeño apartamento, el reloj en la pared marcando el paso de las horas con su incesante tic-tac. La soledad de la noche lo envolvía, y su mente no dejaba de girar en torno a los problemas que parecían acumularse sin cesar.
Desde que Bianca había reaparecido en su vida, todo parecía haberse complicado aún más. Ella le había revelado la verdad sobre su matrimonio con Oscar: un arreglo conveniente, un pacto que le aseguraba a Oscar la empresa que su padre