Tres meses después, la fiesta organizada por Clara estaba en pleno apogeo. La casa de Clara y Richard estaba decorada con luces brillantes y globos de colores, creando un ambiente festivo y alegre. La razón de la celebración era el más reciente y hermoso acontecimiento en sus vidas: la adopción de Violeta, la pequeña niña que se había convertido en el nuevo miembro de la familia.
Los amigos y familiares estaban reunidos, disfrutando de la comida, la música y las conversaciones. Bianca, Leo y Liam llegaron juntos, su relación más fuerte que nunca, y se unieron a la celebración con una gran sonrisa. La noticia del nuevo miembro de la familia Violeta había sido un rayo de esperanza y alegría para todos, especialmente para Clara y Richard.
Clara estaba radiante con una sonrisa de felicidad mientras abrazaba a Violeta, quien parecía encantada con la atención y el amor que recibía. Richard estaba a su lado, igualmente emocionado y orgulloso de su nueva hija.
—Gracias a todos por venir —dijo