El alivio que sintió Oscar era indescriptible. La carga que había llevado durante años comenzaba a disiparse, y por primera vez, sintió que su verdad estaba siendo aceptada. Miró a Mark, quien finalmente sonreía con tranquilidad, y supo que había tomado la decisión correcta.
Oscar, después de haber enfrentado uno de los momentos más difíciles de su vida, sentía una extraña tranquilidad. Las emociones del día aún vibraban en el aire, pero en su interior, algo se había liberado. Al mirar a Bianca, sintió la necesidad de hablar con ella, de corazón a corazón, sobre algo que había postergado demasiado tiempo.
Bianca lo notó de inmediato. Había algo en los ojos de Oscar que le decía que esta conversación no podía esperar. Con una mezcla de curiosidad y una leve preocupación, Bianca desvió su mirada hacia Liam y Leo, quienes estaban observando la escena desde una distancia cercana.
Liam, captando la tensión en el aire, le dedicó una sonrisa tranquila a Bianca.
—No te preocupes —le dijo, tom