—Si mi padre me acepta tal como soy, entonces estaré a su lado y seguiré con el legado de la empresa —explicó Oscar—. Pero si no acepta mi verdad, si decide que mi orientación sexual es un impedimento para continuar con la empresa… entonces le desearé todo lo bueno. Me alejaré de él para siempre. No puedo seguir viviendo en una mentira.
Bianca sintió una mezcla de tristeza y liberación al escuchar las palabras de Oscar. Había pasado tanto tiempo luchando por mantener la fachada, sacrificando su