Sophie estaba esperando ansiosa la llegada de Elian, así que se arregló lo más bella que pudo, y preparó una cena especial y demasiado romántica, la gran mesa de comedor estaba adornada por unas velas blancas celestes, y el plato fuerte era un gran visón de carne en término medio, cuando él abrió la puerta, sintió como el olor de la comida inundó sus fosas nasales y salió directo hacia donde estaba Sophie.
Con sorpresa sonrío frente a lo que ella le tenía preparado, pero no le dio las gracias,