Mientras tanto, Sophie, completamente hechizada por el embrujo de Elián, se propuso buscarlo y estar cerca de él. La forma más fácil era entrar a trabajar de nuevo en la factoría.
Esa mañana se colocó un vestido demasiado ceñido a su cuerpo, unos zapatos altos y un maquillaje muy llamativo. Tomó una pequeña cartera y se marchó.
Al llegar a la factoría, muchos de los que ya la conocían se quedaron mirándola con extrañeza, pues ella no se veía así antes del hechizo. Ahora sus ojos estaban más osc