Elián regresó a la batalla con los hombres lobo lo más pronto posible, procurando no despertar sospechas de que había estado en la mansión de los Von Strudel.
Después de una ardua pelea y de haber defendido nuevamente la ciudad, Valentín volvió a la mansión envuelto en el cansancio, con el único consuelo de reencontrarse con el amor de su vida: Sophie. Sin embargo, ella se encontraba completamente hechizada por Elián.
—Sophie, mi amor, no sabes la alegría que me da volver a verte —dijo Valentín