LAURA
Intento calcular en qué dirección correr, pero sé que de cualquier forma me alcanzará.
—Vayamos a casa —dice con un tono casi casual, como si todo esto fuera una discusión trivial—. Rodrigo te espera. O, si prefieres, le digo por qué tardaste tanto.
—No tengo razones para negarlo —respondo con valentía fingida—. Bryan es mi novio, vamos a casarnos, y ya soy mayor de edad. Además, el video que grabaste podría usarse en tu contra.
Su risa es gélida, desprovista de cualquier rastro de humani