MARTIN
Traga saliva con dificultad, su mente parece estar en blanco, Baja la mirada, frotando sus dedos en un intento inútil de calmarse.
—Yo… —murmura, levantando la vista para encontrarse con mis ojos—. Haré lo que quieras.
La tengo justo donde quiero, arrinconada, sin escape, con el miedo reflejado en sus ojos. No sabe que está atrapada en una red invisible, una página que solo yo y mi colega conocemos, un espejo que refleja su vida, pero a la vez la distorsiona. Aún no lo entiende, pero es