«Tengo que ver a mi hermana»
El reloj marcaba las dos de la tarde cuando Ariana se puso de pie. Entró al baño y depositó la toalla sanitaria, con apenas unas manchitas, en el cesto de la basura.
Las gotas de agua resbalaron por su cuerpo desnudo, sin conseguir relajarla. Al terminar, salió con la bata de baño y fue al cuarto, donde acomodó su ropa.
Lo primero que hizo al estar cambiada fue buscar a Alana, quien era atendida por la mujer de servicio. No solo le daba lo que necesitara—agua, col