Isabela (Yo)
El monitor pitaba suave, casi burlándose del caos que yo sentía por dentro. Mi respiración era corta, entrecortada, y mis dedos temblaban dentro de la mano enorme y caliente de Adrián.
La puerta se abrió.
El doctor entró con ese rostro neutral que da más miedo que un disparo.
Doctor
—Señores… la evaluación está casi lista. Necesito hacer un chequeo rápido más y les explico el estado del embarazo.
Adrián apretó mi mano como si quisiera evitar que desapareciera.
Adrián
—Hágalo ya, do