KOSTAS
El conductor se queda en silencio, sus ojos fijos en el espejo retrovisor. La noche es oscura. No veo la moto, pero sé que está ahí. La camioneta es blindada, pero eso no importa. La moto es de alta gama, ya debería habernos sobrepasado. Si lleva cinco minutos siguiéndonos, es porque quiere algo. No es un error, es un plan. Un plan para matarme.
Siento la presencia de Nick a mi lado. Él no habla. Solo me pasa un arma, y el frío metal en mi mano me hace volver a la realidad. El arma es un