MELISA.
—Ahora, a lo realmente importante, que es lo que nos ha traído hasta aquí —declara Kostas, sin dejar espacio a réplicas—. Los movimientos erráticos de los Mancini tienen un objetivo claro: desestabilizar el equilibrio de la organización para entregarnos a los buitres.
Giancarlo Ferrari, siempre el primero en la desconfianza, levanta una ceja.
—¿Buitres? Sé más específico, Kostas. Tu retórica es inútil sin hechos.
—Los hechos son estos: Los Mancini han estado negociando territorios itali