Demian llegó y Tessa tuvo que marcharse.
Demian observó a Liliana, ella parecía estar muy pensativa.
—¿Estás bien?
Ella asintió.
—Quisiera que habláramos, te parece si podemos hablar despues de la cena, por favor —dijo Liliana
Él mirò sus ojos, asintió muy despacio.
Amanda los escuchó, deambuló por el salón contiguo.
«No deben hablar, ella lo convencerá de volver, ahora sé que la m*****a Liliana no es una aparecida, es su esposa, es la mujer que él tanto amaba, por la que se embriagaba y