Amber Whyte.
La fiesta casi terminaba, pero esas palabras seguían resonando en mi cabeza, repitiéndose una y otra vez.
No sabía qué sentir.
No sabía qué decir. Estaba demasiado aturdida para reaccionar. Me quedé sentada, temblando, en medio de mi desorden.
Sudaba mientras hilos cremosos se acumulaban entre mis muslos.
Mis deseos habían regresado. Esta vez eran increíblemente abrumadores.
Me bebí varias copas de champán para adormecer la intensa vibración en mi coño.
Pero ya era inútil.
Nada fun