Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl Range Rover blanco de Sal nos esperaba justo donde terminaba el muelle. Su presencia era un ancla de lujo y seguridad en medio de la oscuridad. Cuando el vehículo se abrió, el aroma a cuero nuevo y aire acondicionado me recordó de golpe que el fin de semana había terminado. Había vuelto a la vida donde las acciones tenían consecuencias y donde yo era, de nuevo, un objetivo.
Subí al asiento del acompañante, acomodando mi cabestr







