Mundo ficciónIniciar sesiónSe me escapó una risita exasperada.
Era mi culpa, por supuesto. Hacía años que le permitía tener la palabra final en demasiadas cosas, como mi aspecto, desde el corte de pelo hasta la ropa que prefería que usara.
Nunca me había importado. Para empezar, siempre consideré que soy mucho más que un peinado, y si darle gusto a mi novio no es mi prioridad, ¿para qué estoy con él?
El problema era que po







