Mundo ficciónIniciar sesión—¡Amor! ¿Te sientes bien?
La exclamación de Dylan me hizo darme cuenta que había entrado a casa, aunque no había registrado que me hubiera bajado del Uber, entrado al edificio, usado el elevador. Mierda, mi cerebro seguía hecho un desastre.
—Creo que tomé demasiado café —murmuré.
Ésa era una buena excusa. ¿Cuándo se me había ocurrido?
—Ve a acostarte. T







