Bastó solo unas cuantas horas de sueño para que me recuperara un poco. No por completo, pero sí lo suficiente como para que me levanté de la cama y me ponga mi vestido nuevo para ir a atender en el restaurante, o al menos recibir a esos comensales que van a degustar los alimentos y celebrar a mi lado el día de hoy.
¿La niña?
Duerme plácidamente en la habitación continúa, su padre se quedó muy apegado a ella después de que yo me desperté completamente en forma y ignoré todos sus reclamos de que