Ni siquiera sabía cómo llegó allí, no porque no supiera el instante en el que salieron de la casa de Eric, sino porque para Amanda todo había pasado de una manera que ella no lograba asimilar.
¿De verdad este hombre la creía capaz de idear todo un plan, supuestamente para “amarrarlo”? Ni siquiera tenía idea de quién era o por qué se creía tan importante; había pensado que no podía haber otra persona casi tan detestable como Abel, pero, para ella, Eric estaba cerca de alcanzarlo.
Una de las razo