Rogando por tu amor. Capítulo veintiocho
|Capítulo 28|
|Andrew|
Tomé un vuelo esa mañana para verla. Aria ya tenía dos días en casa de Eric, y la extrañaba como el demonio. Apenas podíamos hablar porque yo estaba muy ocupado con la promoción: entrevistas, fotos, firmas, todo un torbellino que me dejaba exhausto al final del día. Pero en cada pausa, mi mente volvía a ella: su risa, su piel, la forma en que sus ojos se iluminaban cuando me veía. No le dije que iría; quería que fuera una sorpresa, algo que la hiciera sonreír de esa maner