Jazmín no se consideraba una persona valiente y que rompiera las reglas. Pero luego de ver ese horrible video, una pequeña llama se encendió en su corazón y corrió hacia la salida, sin pensar en que estaba saliendo a la calle, de noche y con lluvia, sin ninguno de los hombres que la vigilaban.
-¡¿Qué haces?!- gritó uno de los hombres. Pero sus palabras se perdieron a lo lejos.
Cuando Jazmín quiso darse cuenta, ya estaba muy lejos de lo que podría llamarse su hogar y solo podía pensar en Elio Cru