El tiempo pasa muy rápido cuando se es feliz.
Por eso, la vida es cruel. Porque los momentos felices se escurren entre los dedos y se escapan cruelmente ganándole la carrera al tiempo.
Jazmín podía estar segura de ello. Los días en su cuativerio bajo la correa de Fox se habían sentido una tortuosa eternidad, lo mismo había sucedido en casa de sus padres. Pero lo peor de todo había sido pasar su embarazado mudándose de casa en casa, soportando los dolorosos síntomas sin que nadie se preocupara