— Ya lo veremos — dijo Nicolás.
Pude ver una extraña decisión pintada en su rostro, mezclada con una mueca de rabia, miedo… Nunca había percibido tantas emociones prendiendo de él al mismo tiempo. Seguramente aún ni siquiera era capaz de asimilar lo que estaba sucediendo. Ni siquiera yo estaba siendo capaz de asimilarlo, ni siquiera estaba siendo capaz de comprender que alguien había hecho que me enfrentara nuevamente a Nicolás con mi nombre… con mi verdadero nombre.
Y entonces él, presa de qu