Cuando salimos de la habitación donde estaba el papá de Nicolás pudimos notar cómo todas las personas del hospital se nos quedaban mirando. Parecía que la entrevista que había dado la mamá de Nicolás había sido demasiado contundente, o al menos había dado mucho de qué hablar, justamente lo que ella quería y lo que buscaba. Pero ninguno quiso encender su celular hasta que estuvimos cerca de la casa.
En el momento en el que yo desbloqueé la pantalla vi que tenía 10 millones de notificaciones y no