El tiempo en la cárcel — mejor dicho, en aquella celda — me sirvió, supongo. Al menos me ayudó a relajarme y a pensar en lo que tenía que hacer a continuación. La amenaza de Oliver había sido bastante explícita, muy directa, y yo no sabía qué podía hacer al respecto. Definitivamente debía continuar, eso estaba más que claro; no podía permitir que Vital siguiera experimentando de esa forma con la que yo seres vivos.
Pero, ¿era realmente mi problema? Me pregunté. Sí, estaban haciendo algo hor