Valentín nos dio por un estrecho pasillo que estaba en la puerta de atrás de aquella edificación. Sinceramente no pensé que pudiera albergar algo importante, literalmente parecía simplemente una bodega casi abandonada. Pero en el momento en el que terminamos de cruzar el pasillo comprobé que, en efecto, había algo ahí.
Después de abrir una puerta accedimos a una habitación estrecha, llena de suplementos médicos que se veían en perfectas condiciones. La habitación contrastaba terriblemente con l