Mundo ficciónIniciar sesiónANDY DAVIS
No supe cuánto tiempo me quedé viéndolo hablar a unos pasos de mí, con esa actitud de que no quería que me enterara. Lo curioso era que no me dolía. No sentía celos. Solo una extraña paz.
—Tengo que irme… —susurró con apatía y suspiró. Volteó a verme con intensidad antes de







