DAMIÁN ASHFORD
Ahora tenía una combinación de paz y dolor. De… melancolía, de ausencia, un vacío que me hacía sentir más tranquilo y al mismo tiempo me lastimaba, no porque me arrepintiera de matarla, porque para mi buena o mala suerte, no sentía remordimiento, solo me sentía miserable por todo lo que pudo ser y no fue. ¿Qué le costaba ser una madre diferente? Solo un poco menos narcisista y un poco más empática.
De pronto la mano del auditor se posó en mi hombro, recordándome que entre más tie