ROCÍO CRUZ
Me vestí de manera mecánica, me puse el vestido rojo más provocativo que había llevado, así como joyería sutil pero costosa. Me vi al espejo y aunque mi trabajo no tenía la misma calidad del que hacían las sirvientas, debía de admitir que me veía bien, incómoda, pero sexy. Vacía, pero determinada.
Tomé mi bolso y salí de mi habitación. Caminé por el pasillo, pasando por fuera de la habitación de James que quedaba justo al lado de la mía. Esperaba verlo salir con un elegante traje di