Mundo de ficçãoIniciar sessãoANDY DAVIS
—Eso hubiera sido lo más inteligente de mi parte —contestó Damián por fin, viéndome directamente a los ojos—, pero no lo hice. No podía sacarte de mi cabeza. No podía dejar de pensar en ti y de anhelarte.
»Me volviste loco, Andy. —Dio un paso hacia mí, el mismo que yo retrocedí. Entonces ech







