Bianca.
Mientras trabajaba, mi mente divagaba en pensamientos más personales. A pesar de todo, me sentía tranquila. Mi bebé sería lo más importante en mi vida y, aunque algunas cosas aún eran inciertas, tenía la seguridad de que mi abuela, Alexander y su hermana estarían a mi lado. Incluso, cuando la madre de Alexander lograra recuperarse de la oscuridad en la que estaba sumida, estaba convencida de que amaría a su nieto con la misma intensidad que él.
Pasé gran parte de la mañana organizando