Capítulo 6.
El restaurante La Corona era el lugar donde los hombres como Liam cerraban tratos manchados de codicia. Elena caminaba con dificultad, sintiendo que el vestido rojo que Liam la obligó a usar le apretaba.
Era demasiado ajustado, demasiado revelador. Cada paso que daba bajo las luces de cristal del salón principal la hacía sentir desnuda frente a los viejos verdes que ocupaban las mesas.
Liam caminaba delante de ella, inflado de arrogancia. A su lado, el señor Hamilton, un hombre de setenta años