Capítulo 10.
Los días siguientes al altercado en el banquete fueron un infierno de soledad para Elena. Liam, consumido por el colapso de sus empresas, apenas aparecía por la casa, pero cuando lo hacía, el ambiente se volvía irrespirable.
Dante había sido despedido oficialmente, o al menos eso creía Liam, quien le había prohibido la entrada a la mansión bajo amenaza de cárcel.
Sin embargo, el cuerpo de Elena no parecía entender de despidos. Debido a las hormonas del embarazo, sus sentidos estaban a flor de p