Capítulo 12.
La luz roja de la sala de operaciones finalmente se apagó. El cirujano jefe, el mismo especialista que Dante había hecho traer en helicóptero, salió con el rostro cansado pero satisfecho. Se acercó directamente a Dante, ignorando a los administrativos del hospital.
—La cirugía ha sido un éxito, señor —informó el médico—. Hemos estabilizado el ritmo cardíaco y sustituido la válvula dañada. Su padre es un hombre fuerte; se recuperará.
Elena, que había estado sentada en un banco de metal durante h